VECINOSDEVILLAMERCEDES.COM / 07 DE ABRIL
La problemática en el sistema de salud de Villa Mercedes vuelve a quedar en el centro de la escena tras la difusión de una carta abierta por parte de profesionales de la Maternidad Provincial Carlos Alberto Luco. En el documento, aseguran que el servicio de tocoginecología atraviesa un momento límite, marcado por la escasez de personal, la sobrecarga laboral y dificultades para sostener la atención.
Según detallaron, actualmente el área cuenta con 11 médicos, aunque solo 9 pueden cubrir guardias activas. Esta reducción del equipo impacta directamente en el funcionamiento diario, obligando a suspender consultorios especializados y concentrar los esfuerzos en la atención de urgencias. Además, el servicio sostiene la única guardia activa de ginecología en la ciudad y recibe derivaciones desde distintos puntos de la provincia, lo que incrementa la presión.

La médica Guadalupe Cabrera explicó que el deterioro se viene dando desde hace años: en 2020 el plantel superaba los 20 profesionales y hoy se redujo prácticamente a la mitad. A esto se suma la falta de reemplazos, ya que más de una decena de médicos dejó sus cargos sin que se cubrieran esas vacantes.
El panorama también afecta la formación de nuevos especialistas. Actualmente, la provincia cuenta con un solo residente en la especialidad y no se han incorporado nuevos profesionales en la institución. Incluso, remarcan que no logran atraer médicos de otras provincias como Mendoza, Córdoba, La Rioja o Buenos Aires.
Desde la Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud, el dirigente Carlos Belletini señaló que las condiciones laborales son un factor determinante: bajos salarios y modalidades contractuales poco atractivas dificultan la llegada de nuevos especialistas. Además, indicó que muchos profesionales se ven obligados a complementar ingresos en el ámbito privado, lo que incrementa el desgaste.
Las jornadas extensas reflejan la tensión del sistema. Según los médicos, hay semanas en las que superan las 48 horas de trabajo con guardias activas, atendiendo internaciones, urgencias y cirugías de manera continua. A esto se suma la falta de apoyo en subespecialidades, lo que, advierten, eleva el nivel de riesgo en la atención.
En el documento también remarcan que la demanda no deja de crecer. La situación económica lleva a más personas a recurrir al sistema público, mientras que las urgencias y nacimientos continúan, lo que profundiza la carga sobre el equipo. Asimismo, denunciaron que existe temor a expresar estas problemáticas por posibles consecuencias laborales.
Ante este escenario, los profesionales reclamaron medidas urgentes, entre ellas una recomposición salarial y una reorganización integral del servicio. También solicitaron el acompañamiento de la comunidad, advirtiendo que, en las condiciones actuales, sostener la calidad de atención se vuelve cada vez más difícil.







































